Dramaturgia lumínica

         La "dramaturgia lumínica" incide en aquellos casos en los que la luz no solo se utiliza para iluminar un espacio, sino que, a través de su manipulación artística, y de la utilización de sus características, objetivos y propiedades controlables se añade a la historia escénica como elemento significante. En el momento en que la luz se hace visible el espacio comienza a aportar, desde la práctica dramatúrgica, significación a la historia. En este caso, se intenta ir más profundo, se quiere mostrar la luz como un sutil personaje adicional que ayude a reescribir los ambientes y atmósferas sugeridos en el texto. Se busca utilizar la luz como un código adicional, por medio de la aplicación de la psicología del color, las texturas o con el juego de sombras, que añada al espacio poesía, que ayude a entender ese ente etéreo que no podemos materializar, como lo es un estado anímico, un sentimiento o, la atmósfera de cada situación. 

       Esta terminología se estudia y aplica desde el 2016 por el profesor Israel Franco-Müller, catedrático asociado de la Universidad de Puerto Rico. Dentro del colectivo universitario "Watts: la luminiscencia del arte", se muestran historias contadas con luz, empleando la metodología antes mencionada. Con la luz, se sigue el mismo proceso que en el de la puesta en escena convencional. Se cuenta con un director, con un dramaturgo, con diseñadores plásticos y todo un equipo de producción, pero el actor es relevado de la escena por la luz, que el espectador sustituye por su propio personaje. No es un espectáculo lumínico, es una obra sin actores en la escena.